Un mundo feliz es un clĆ”sico de la literatura del siglo XX, una sombrĆa metĆ”fora de un futuro posible. Los peores vaticinios del capitalismo se han cumplido: triunfan los dioses del consumo y la comodidad, y el orbe se divide en diez zonas en apariencia seguras y estables. Los humanos ya no procrean, el sexo se ha convertido solo en una diversión y las letras del alfabeto griego se han pervertido para clasificar a los seres humanos por castas. Todos aceptan su lugar en la nueva jerarquĆa social, perfectamente ordenada. Los valores humanos esenciales no tienen cabida en este mundo y los habitantes se crean in vitro con una tĆ©cnica concebida a imagen y semejanza de una cadena de montaje. El soma, la droga por excelencia en este mundo distópico que propone Huxley, ayuda a los habitantes a escapar de la rutina. A cambio de este orden pulcro, la libertad de expresión y el pensamiento crĆtico han sido erradicados. Bernard Marx, el protagonista de la novela, inconformista e inteligente, deberĆ” probar los lĆmites de la sociedad que lo ha engendrado, iniciando un viaje mĆ”s allĆ” de las fronteras distópicas de su universo.La crĆtica ha dicho:
Ā«SegĆŗn los ojos con que se mire, Un mundo feliz retrata una utopĆa perfecta o su horrendo opuesto, una distopĆa: sus hermosos habitantes viven seguros y libres de enfermedades y preocupaciones, pero lo hacen de un modo que, queremos creer, serĆa inaceptable para nosotros.Ā»
Margaret Atwood Ā«Aldous Huxley fue un hombre extraordinariamente profĆ©tico, no hay otro novelista en el siglo XX que haya escrito una guĆa mĆ”s sagaz del futuro.Ā»
J.G. BallardĀ«Un mundo feliz tambiĆ©n ha conservado su mordacidad satĆrica y una expresión de gran impacto aforĆstico, con un vĆvido sentido del poder del lenguaje y de las ideas en una sociedad humana cambiante.Ā»
Robert McCrum, The Guardian













