Mairin Mitchell (1895-1986) fue una escritora irlandesa que apenas hoy aparece mencionada en los manuales de literatura, a pesar de su prolĆfica carrera como ensayista, novelista y poeta. En 1937, publicó en Londres Tormenta en EspaƱa (Storm over Spain), un documento de primer orden para conocer el ambiente que se vivĆa en nuestro paĆs en los meses previos al estallido de la Guerra Civil.
AcompaƱada de una amiga, Mitchell realizó durante varias semanas en la primavera de 1936 un viaje en tren y autobĆŗs por distintas ciudades del sur de EspaƱa. A lo largo de su recorrido se hospedaron en pensiones, hablaron con la gente de a pie, entraron en cafĆ©s y deambularon por caminos; en definitiva, se empaparon de la vida en la calle. El viaje no fue fĆ”cil, pues se encontraron frente a frente con huelgas, manifestaciones y escaramuzas entre dos bandos que, en su enfrentamiento por la idea del paĆs que cada uno defendĆa, avanzaban inexorablemente hacia una resolución violenta de sus diferencias.
Mitchell, escritora católica pero con un firme ideario anarquista, supo captar las pulsiones que movĆan a los espaƱoles de su tiempo y, junto con el relato del viaje, ofrece explicaciones históricas, teorĆas polĆticas y anĆ”lisis de una sociedad que se resquebraja delante de sus ojos. Entiende el conflicto desde una perspectiva distinta de las muchas crónicas de la Guerra Civil que se han escrito por extranjeros, ya que establece paralelismos entre el sufrimiento de los espaƱoles y la turbulenta historia de Irlanda, en lo que constituye un original enfoque de una autora muy singular, como atestiguan los apartados teóricos que acompaƱan esta traducción.
El libro, aquĆ traducido por primera vez al castellano, fue escrito inmediatamente despuĆ©s del viaje realizado por la autora, cuando la tormenta que se menciona en el tĆtulo habĆa descargado toda su fuerza sobre EspaƱa. Uno de los grandes alicientes de Tormenta en EspaƱa radica, precisamente, en que la autora sigue desde Inglaterra los acontecimientos del primer aƱo de guerra mientras recuerda algunos de los escenarios por los que habĆa pasado apenas hacĆa unos meses, por lo que su relato frecuentemente alcanza cotas de gran emotividad, al haber sido Mitchell una testigo, involuntaria pero perspicaz, de la tensa calma que precede a una tempestad.













