Las 38 espaƱolas de este ensayo histórico representan a las miles que, durante los dos primeros siglos de la colonización americana, partieron desde la PenĆnsula rumbo al Nuevo Mundo. Los nombres de esa multitud de viajeras han quedado sepultados bajo la olvidadiza Historia a causa de la desidia de los funcionarios (pues no las anotaron en los registros de pasajeros) y de algunos descuidados cronistas, testigos directos de la conquista, exploración y poblamiento. Pero estos sĆ relataron las hazaƱas de sus capitanes y aun evocaron el color y brĆo de sus corceles, aunque silenciaron a las espaƱolas, sus compaƱeras a lo largo de la travesĆa atlĆ”ntica, en las batallas contra los indĆgenas y en las calamidades que todos padecieron por igual.
“EspaƱolas del Nuevo Mundo” es una colección de biografĆas de mujeres de distintas clases sociales y oficios cuyas vidas se han podido reconstruir gracias a informes y crónicas de otros autores menos cicateros. Las hubo virreinas y gobernadoras, mĆsticas y letradas, pequeƱas empresarias, costureras, criadas, prostitutas y maestras. Y cuando los hombres habĆan muerto o estaban malheridos, la mayorĆa de las espaƱolas de este ensayo se vieron abocadas a ejercer de improvisadas capitanas, soldaderas o marineras.













