Durante las vacaciones navideñas de 2028, una multitud de niños y niñas acuden a la Plaza Roja a recoger un insĂłlito regalo: un efĂmero Kremlin de azĂșcar, soluble en el tĂ©, sĂmbolo del nuevo Estado ruso. A lo largo de quince capĂtulos, estos particulares dulces pasarĂĄn de mano en mano hasta alcanzar cada estrato de la sociedad «neomedieval» rusa: un mundo en el que los hologramas y los robots conviven con un orden feudal que divide a la poblaciĂłn entre señores y siervos, entre oprĂchniks y oprimidos. Con el virtuosismo y la imaginaciĂłn desbordante que le son propios, Sorokin urde en este libro un relato de relatos singularĂsimo, tan mordaz como clarividente, que se lee como una gran enciclopedia del alma rusa y los avatares de todo un paĂs.













