En verano de 1812, Napoleón, en el apogeo de su dominio de Europa, marchó hacia Rusia con el mayor ejĆ©rcito de la historia y la convicción de que la expansión de su imperio era imparable. Sin embargo, apenas dos aƱos despuĆ©s sus ejĆ©rcitos fueron derrotados y Rusia salió victoriosa. Gracias a un profundo conocimiento de la singular realidad social, polĆtica y económica en tiempos del zar Alejandro I, este ensayo muestra por primera vez el papel crucial que desempeñó Rusia en las guerras napoleónicas. Dominic Lieven despliega ante los ojos del lector un autĆ©ntico fresco en el que tanto el emperador y los oficiales de su Estado Mayor como los soldados cobran vida. El fascinante relato pormenorizado de los acontecimientos que marcaron primero la estratĆ©gica retirada de las tropas rusas y finalmente la marcha sobre Europa liderada por el ejĆ©rcito del zar permite al autor desmantelar el afianzado mito segĆŗn el cual la derrota de Napoleón fue el resultado del inclemente paisaje invernal ruso y seƱalar asĆ el decisivo lugar de Rusia en la polĆtica europea, un lugar que incluso hoy merece la pena recordar.













